El
Crimen De Las Hermanas Cruz.
La
historia de las hermanas Cruz fue sobre 1940. Se trata de una hermana
mayor que se llama María Cruz y la menor que se llama Petra Cruz.
María
era una mujer casada, tenia una tiendita de aceite y vinagre en la
misma casa en Teseguite y también era la
prestamista del
pueblo.
Petra
era una mujer culta, le
gustaba mucho leer, aprender, saber, escribir, etc. Estaba
casada tuvo
dos
hijos y
vivía en el Mojón. Se
separo del marido
pero debido a la época,
no se decía que era una mujer separada si no “abandonada”
por que el marido se
fue a vivir a Gran Canaria con sus dos hijos pero Petra no quería
irse.
María
y Petra solían discutir,
bastante pero nunca llegaron a las manos.
Una
noche después de que tres hombres llevaran dos días de parranda
tocaron en la puerta y
María se asomo por el postigo, le agarraron del pelo y la
degollaron, se metieron dentro de la casa y la comida que tenia se la
comieron. Al día siguiente se oían los ladridos de los perros
vecinos. Los vecinos se acercaron a la casa de María donde la
encontraron degollada.
Uno
de los hombres al día siguiente del asesinato se fue de la isla para
Argentina, el otro era el niño de los recados de los “cacique”
de Lanzarote, que en esa época era una persona intocable. El
tercero era el hijo de la costurera, de
una de las mujeres mas
importante de Lanzarote por lo que también era intocable.
La
costurera se encargo de echar la culpa a Petra, ya que intuía que
unos de los asesino fue su hijo se encargo de que todos pensaba
que fue Petra quien la asesino y de convencer a la mujer para la que
trabajaba de que Petra le robaría al marido ya que Petra era una
mujer hermosa y así poder librar a su hijo.
Al
final la culpa cayo sobre Petra, ya que era con la que solía
discutir.
En
ese momento había un juez que fue desterrado de Madrid él cual
cerró el caso echándole la culpa a Petra, sin tener pruebas, pero
era la única manera de que pudiese regresar a Madrid, ya que la
familia era una familia influyente y consiguieron que volviese a
Madrid. Pero no podía regresar sin cerrar el caso.
Debido
a la situación por la que estaba pasando Petra se volvió loca y la
mandaron a un manicomio en Tafira en Gran Canaria, mientras estuvo
presa en el calabozo de Arrecife le daban paliza hasta casi matarla,
y sufrió varias violaciones. Cuando llego al manicomio llego
embarazada.
Un
señor de Fuerteventura que se mudo a Lanzarote en el momento que
había sucedidos los hechos intento ayudarla, estuvo haciendo
investigaciones y averiguando como ocurrió y quienes fueron. El
señor fue el único que le ayudo y que iba a verla a la cárcel a
contarle historia para que Petra pudiese dormir mientra el estaba
allí.
Cuando
tuvo el hijo de la violación, las monjas lo dieron en adopción.
Petra entre tanto sufrimiento acabo suicidandoce arracandose la piel.
Cuando
llego el señor al manicomio para saber que había pasado ya que le
había llegado información de que Petra había fallecido. Las monjas
le contaron que habían dado a su hijo en adopción, y que se murió
por arrancarse la piel debido al sufrimiento que tenia.
Al
cabo de los años el hombre que se fue a Argentina mando una carta
contado el asesinato. Los que se encontraron en la isla fueron
arrestado, pero debido a que no había pruebas y a las influencias
que tenían y dijeron que había pasado mucho tiempo por lo que
quedaron absueltos.
El
hombre que la gente pensaba que fue quien la degolló de los tres, ya
que le temía se acabo casando pero no tuvo hijos. Ni en el lecho de
muerte, confeso haberlo hecho.
































